sábado, 24 de noviembre de 2018

Tenés historia

Llueve mientras te recuerdo
Labios rojos que saludan a lo lejos
con un breve abrazo me despides
     al recibirme
Construyo recuerdos contigo mientras borro el ensueño en que caí
Ya lo sé,
     tenés historia pasada y fantasmas presentes.
¿Quién no?

Labios rojos que me sonríen en la distancia,
  ojos pequeños me hablan sin palabras

Llueve mientras te recuerdo y la tarde cae  gris, fría.

Lennon

Creo que la vida es eso que pasa por delante de nuestros ojos mientras estamos ocupados pensando en el sentido de la vida
Lo dijo Lennon, hoy lo entiendo

Un limón y una sonrisa vacía

Ella entra pide un aguardiente
Un limón partido en cuatro
Un vaso de cerveza

Muerde medio limón, el otro termina en el fondo del vaso

Cae el aguardiente en la cerveza

Ella sonríe un poco pero, en sus ojos solo hay soledad

Sigue mirando al vacío

Toma la mezcla con la lentitud usual de los ritos paganos

Respira hondo, aún no sonríe.

viernes, 23 de noviembre de 2018

Una ciudad gris

Una ciudad que no sonríe, es un espacio que no merece mi oxígeno, un sitio donde el futuro es el concreto y no la gente.
Una ciudad gris tendrá gente gris aparentando ser feliz, mientras cuenta los días para salir corriendo a sitios donde el sol haga brillar su alma.
Una ciudad gris se alimenta de tiempo, de nuestro tiempo 

Un café

Un café no es una bebida solamente,
es una puerta de entrada al infinito,
puede ser una trampa mortal, un cómodo abismo, un atajo a unos ojos que se asoman detrás de una bufanda.

Un café es la puerta de entrada a tu mirada, a un abismo placentero de labios rojisimos que  se esconden detrás de un pasado borroso.

jueves, 22 de noviembre de 2018

Una Luna de Flores

Luna de flores hoy decidí no soñar más con vos
Izaré mis velas, recogeré mis sueños y ensoñaciones, la realidad será hoy mi capitán.
Te dejo convencido que lo que pensé que era tú pasado, realmente es tu presente, Luna bella el sueño terminó.
Gracias por hacerme recordar que puedo soñar despierto sin culpa ni afanes.

Qué la brisa de octubre te acompañe, sé feliz.


lunes, 19 de noviembre de 2018

Llueve

Las noches lluviosas tienen un encanto especial, las gotas suenan tan fuerte que te concentrás en ellas y vas dejando que los pensamientos fluyan, quizás por eso a tanta gente le gusta meditar con sonidos de agua, la mente fluye con el agua, el agua se lleva la mente, todos somos agua al final de cuentas y allí regresaremos cada vez más efímeros.

Una vez en una película vi un monje echar te en un pocillo y dejarlo caer, luego recuperó con un trapo el té y lo depositó en otro, con eso supuestamente ilustraba la reencarnación. En eso tienen un punto en contra los católicos, cómo podrían con utensilios de cocina demostrar que Jesús resucitó.... y eso no es todo, en nuestro relato el cuerpo es la taza, el alma el té y como que viene siendo el trapo?  El ataúd, la hoguera, la tierra?

Siguen sonando las gotas, a lo lejos un rayo se rebeló contra los humanos y destruyó un transformador así que, medio barrio quedó a oscuras y los demás seguimos con el fuego que amaestraron nuestro antepasados, ya no para sobrevivir si no para saber cuánto quedó un partido de fútbol o si Madonna está embarazada. Y, se supone que ellos eran los primitivos y nosotros los brillantes...

El gato sigue por ahí ronroneando, mirando el infinito; ¿alguna vez han detallado como la mirada de los gatos se pierde por ahí como si pensaran en sus vidas pasadas? sus vidas de gloria como guerreros, cuantas reminiscencias, cuantos recuerdos deben estar pasando por esos largos y blancos bigotes gatunos; yo lo dejo porque me gusta perderme en su mirada, contar sus bigotes (son 25), revisar el fondo de sus ojos, ver su orejas que se mueven solas; el gato grande, perezoso, gordo, amoroso, bonachón, el gato que se acomoda en mi espalda cuando llego cansado de cargar el mundo, él, él se llama George pero debería llamarse Reencarnación,  con él comenzó la segunda vida en este plano.

Sigue lloviendo afuera, el agua golpea al agua ya estancada, suena agudo pero al fondo las chicharras cantan al agua, a la vida, al micro caos de la naturaleza. Sigue cayendo el agua, llueve y es de noche.... fluye el agua como la mente a través de los recuerdos reales y los deseados. Llueve.