jueves, 23 de octubre de 2014
El amor en la era del desamor
Nadie sale a buscar al amor, algunos salen a cazar carne y huesos pero el amor no se caza, nos atropella y cuando el desamor te corroe desde adentro, sientes que eso que sentías que te había devorado ahora te vomita sobre el pavimento de las doce en un polvoriento pueblo del pacifico, pavimento que quema, pavimento que huele a pescado y pobreza, ese olor que se te mete en el recuerdo, no es la calle, es tu alma que ahora vale menos que un borracho en ferias de pueblo.
El desamor es un cáncer instantáneo como las piedras del coyote marca ACME, solo le adicionas un par de lagrimas, muchos recuerdos, confesiones nunca hechas y proyectos rotos. Ahí está tu piedra en la nuca, aplastandote contra el pavimento que quema.
No es el orgullo lo que duele, lo que huele son tus sueños puestos en un eterno pause y ya no tenes fuerzas para darle rewind a tu vida pero sabes que lo tenes que hacer a pesar tuyo, a pesar de todos y todas, a pesar de Fito y de Charlie, con Lennon encima diciendo que el amor ayer era un juego fácil. Asi huele, asi duele el desamor, a piel arrancada por el pavimento a las doce del dia en un pueblo polvoriento del pacifico.
viernes, 22 de agosto de 2014
Poseer experiencias, la vida 3.0
Cuando uno pasa por los bares viejos, o por la casa de viejos amigos de bares se encuentra con largaaaas colecciones de CDs o de LPs, o de libros, en el caso de algunas mujeres, se que guardan sus muñecos de adolescencia incluso hasta el matrimonio. Somos una sociedad que atesora y guarda hasta el empaque del regalo, si bien algunas personas son más pragmaticas otras se llenan de recuerdos convertidos en cositas que guardan en el fondo del cajón, algunos dirian con voz profunda Esas son cosas de viejas pero tengo amigos que guardan las entradas a los conciertos, las boletas del partido, y asi multitud de anclajes con el pasado.
Hace poco en un grupo al que me meti en Facebook sobre el escitor Stephen King, plantee la discusión de la tenencia de los libros, hay gente que en pleno siglo XXI sale con el pecho inflado a decir que tiene 70 libros. La discusión, en la que obviamente salí maltratado, la daba porque para mi gusto, el conocimiento solo cobra valor cuando se comparte, eso de guardar metros y metros cuadrados de libros o de CD´s se me hace muy egoista con la humanidad, cuando les planteaba que los regalaran casi me arrancan la piel a tiras, estuvieron cerca a despiezarme y tirarme a los perros. Pero en serio, regalemos eso que tanto nos cautivo, una pasadita por algun sitio donde lo puedan escanear y listo a volar el libro... Yo digitalice mi musica hace años, regale el 90% y guarde algunas piezas con valor sentimental (pendejo que es uno) y el resto, a rodar por los oidos y corazones de quienes los recibieron.
Realmente vale la pena atesorar cosas o es mejor coleccionar experiencias?
martes, 19 de agosto de 2014
Su Corazón
Platanizar es un verbo
La marca del cielo
Hace algunos días recibí una llamada de una vieja amiga que vive en Bogotá, nos pusimos al día con los chismes de rigor, nos contamos nuestras cuitas y cuando se acabó el repertorio me dijo "oiga y usted vive por allá donde esos niños ricos que son pandilleros y pelean en los parques? Definitivamente Cali si esta muy jodida, cada vez más jodida".
Soy caleño por adopción y este tipo de comentarios duelen y generan muchas reflexiones, que si la alcaldía no arranca, que las cuotas políticas están primero en las agendas de los mandatarios, "será que boté el voto?".
Pero ya a nivel profesional duele aún más ya que veo como Bogotá, la ciudad caos por excelencia, ha logrado salir adelante en infraestructura, en vías, en cultura, en apropiación por parte de sus habitantes ( bogotanos o no ) y por encima de cualquier cosa, han logrado hacerse a una marca ciudad con la cual han conseguido reunir a la gente y que sientan que el proyecto de ciudad vale la pena.
Con esa marca ciudad (2.600 metros más cerca de las estrellas) han hecho que incluso marcas comerciales como Absolut o Coldecon tomen este slogan y lo exploten comercialmente asi como en su momento lo hizo Milton Glaser con la campaña de ILOVENY o más cerca, lo que hizo Medellín con su marca "Hecho en Medellin". Ok, tal vez los problemas de la ciudad no los puedes tapar con una marca gráfica pero ayuda a generar cohesión entre los habitantes, ayuda a que sintamos como propio algo y que podamos proyectarlo al resto del mundo.
En el Valle del Cauca estamos trabajando en posicionar la marca región "el Valle nos toca" impulsado por la Cámara de Comercio de Cali y apoyado entre otras por la Gobernación y allí lentamente se está promocionando pero, en Cali que tenemos? No tenemos ni siquiera una identidad visual alrededor de la que podamos abrazar nuestros proyectos, la marca de la ciudad es el escudo ?!?!?!? Entrando a la pagina de la Alcaldía me encontré en un rincón con un corazón, la bandera y un texto que dice "Cali, un nuevo latir" chévere... pero de que sirve un logo metido en una pagina, sin socialización, sin eventos para impulsarlo, sin BTL, sin estrategias en los colegios, sin impulsarlo en las empresas para que lo metan en sus productos, sin que uno sienta que en ese corazón esta el corazón de todos los que aquí vivimos.
En Cali ahora tenemos un logo en forma de corazón, ve que curioso el del Valle nos Toca es también un corazón y se lanzó hace como dos años vea pues. Pero la cosa no se detiene allí.
Listo ya tenemos un corazón pero no tenemos una estrategia de mercadeo interna y externa que lleve a la ciudad a ser reconocida por algo más que la salsa, los narcos y los cholados. En Cali tenemos mucho para dar y cada vez que hablo con la "gente de la capital" siento que el calificativo de provincia es cada vez más para Cali y en el fondo por allá en el fondo una voz me dice "será que nos lo merecemos?".
¡ Señores de la Alcaldía, a vender la ciudad sin miedo, aquí tenemos mucho que dar al mundo y para eso los elegimos!