sábado, 31 de enero de 2015

Dos soles y trescientas nubes

Un mal recuerdo atraviesa la almohada

    dejando tras de si huellas resecas y solitarias

Una palabra que no merece pronunciarse se atora en la prudencia diaria

Un sueño que se reventó como una gran burbuja de tristeza, untó mil almas de desesperanza

Una sonrisa cómplice y los gritos de alegría de mis soles derrotan trescientas nubes que     querían oscurecerme.

La vida sigue con o sin nosotros, ella no espera a que nos repongamos, ella nos enseña que a pesar de tener el corazón roto, el sol sigue saliendo por el mismo sitio día a día y ellas siguen riendo sin temor por el futuro.

miércoles, 14 de enero de 2015

¡Hágale con confianza!

Por esas cosas de la vida estaba hoy pensando en cuál es el valor más importante en una relación, sea del tipo que sea, y llegue a la conclusión que es la confianza, unos ejemplos para no caer en lugares comunes.

  1. Usted se sube a un taxi, le toca confiar en que el conductor no es un psicopata que lo va a cortar en pedazos y distribuir por todos los parques de la ciudad.
  2. Usted va a misa, le toca confiar en que el sacerdote es una persona que tiene unos valores católicos (o la religión con la que usted se sienta menos mala persona) superiores a los suyos y que no es un pedófilo, abusador de ancianos (as)
  3. Usted está en clase de _______ (ponga lo que quiera), le toca confiar en que la persona que está al frente realmente sabe de que esta hablando y que ha preparado a conciencia su clase pensando en que usted sea mejor en algo, le toca confiar en que no es un persona llena de teorías que no tiene ni idea de como funciona el mundo real. 
  4. Usted va a un restaurante, le toca confiar en que cada uno de los ingredientes y la forma de preparación no solo le van a entregar un producto de buen sabor si no que no lo van a mandar de emergencia a un hospital o a un baño diminuto en la casa de su novia. (nota: ver escena de  Mi novia Polly)
  5. Usted va al médico..... 
  6. Usted va al psicologo ......
  7. Usted va al peluquero
  8. Usted va al ginecólogo o urólogo ....
  9. Usted ve los noticieros de los canales privados colombianos .... en serio los ve y les cree?
  10. Usted se enamora, le toca confiar en que la persona con la que está es sincera en su actuar le dice la verdad y no lo engaña ni de pensamiento, ni de palabra ni de acción u omisión.


Cómo se dará cuenta estimado lector(a) usted ha confiado en mí durante los últimos cinco o seis minutos en que iba a leer algo profundo y muy serio, lo siento... quien le manda a confiado. :D

sábado, 20 de diciembre de 2014

La melancolia es...

Melancolía es una película de Von Trier, es una palabra que se me atranca en la garganta y siempre confundo con nostalgia, melancolía es un vacío amargo que no sabés porque esta allí y como llenarlo, es el cielo a las 5:45 pm que te arrastra a patadas a un atardecer que viste tomado de la mano.
Melancolía es algo que solo entendés cuando no sabés como llamarle a tu tristeza, es el suspiro más largo del mundo, es cogerle la mano a tu lata de cerveza para que la tristeza se  aplaque y no te desborde los ojos.
La melancolía es un apartamento de paso, espero, donde dejas guardados tus recuerdos mientras definís que vas a hacer con ellos.
La melancolía es todo y nada a la vez, es la mediocridad del alma que no se decide a estar triste.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Perros de la guerra ( de la serie fábulas empresariales)


http://mstibog.deviantart.com/art/Unleashing-the-Dogs-of-War-165795305

Entrenado con los mejores, su instinto se depuró atendiendo estrategias de captura y destrucción de enemigos, ante una orden no se duda, se actúa; si el amo señala un enemigo uno va por el cuello, rápido y silencioso.
Una retribución justa, la mejor carne del mercado para esos exquisitos perros de la guerra que a la orden del amo dejan correr sus instintos entrenados y afilados, el objetivo será el que le indiquen, el territorio a conquistar es el motivo de desvelos y obsesiones que dejan en segundo y tercer plano cosas que estorban como la familia o los amigos,  para eso ya llegará el tiempo, cuando la guerra termine y sean condecorados.

Perros de la guerra que no piensan siquiera en retar a su amo, el amo que les tocó en ese momento histórico, los amos van y vienen luciendo su jerarquía y estrellas que los engalanan como héroes que han teñido el campo de rojo. Los amos saben que los perros entrenados y bien alimentados son eficientes y certeros, una jaula llena de comodidades y tapetes abullonados, asistentes y secretarias/secretarios llenos de feromonas dispuestos a guardar bien los secretos de los amos y que ayudan a escoger adecuadamente los siguientes que pasarán a primera línea de la guerra por ese anhelado territorio.

Un soldado no duda, un ejecutivo no duda, un gerente no duda, un comandante co-manda, planea estrategias y establece jugosos bonos por resultados, el campo de batalla tendrá bajas, heridos y muertos, en una guerra fratricida el muerto puede ser tu vecino o tu mejor amigo del colegio, pero siempre y cuando el pequeño circulo intimo este a salvo, la guerra es para ver en televisión, algo que pasa a los demás.

Un ejecutivo ejecuta, aplica las estrategias que le entregaron, negocia con sus aliados y busca la manera de que las cicatrices de la guerra no sean tan visibles, si hay  que entregar a alguien al enemigo, se encargará de buscar el que menos falta le haga, a quien le conozca las debilidades de la carne o del alma para luego usarlas a favor de su amo. El ejecutivo ejecuta lo que el amo indique, la relación es vertical, en el camino quedan las familias esperando que de esa ración exquisita lleguen jugosos pedazos a casa para mostrarlos a sus vecinos como trofeos.


El mando medio, no manda; hace encargos, lleva y trae, consigue información y la distribuye, saliva viendo los bonos y huesos que entregan a los perros de la guerra, no tiene a quien mandar solo espera agazapado. Ser un perro de la guerra es un honor, hacer parte de la compañía es para un grupo selecto de ejecutivos como yo, las víctimas son las víctimas y yo no estoy allí. Al fin de cuenta que son un par de ajustes en la estrategia, que daño pueden hacer unos acuerdos entre amigos, finalmente son solo consumidores, no estamos hablando de muertos. Los perros ladran cuando el amo ordena, cazan cuando el amo señala, desgarran cuellos para obtener territorios ajenos, han sido entrenados con los mejores, los rodean de campos verdes y pedazos de la mejor carne, las cicatrices se exhiben como trofeos. Son perros de la guerra que siguen ordenes, si dejan de obedecer verán su ración reducida, el collar no será tan vistoso y las caricias serán reemplazadas por desprecio y distancia jerárquica, la correa castiga cuando ya no adorna. 

El tigre y el látigo (de la serie fábulas empresariales)

Publicado en la revista Gerente Agosto 2014

Un tigre es un animal salvaje por naturaleza, sigiloso, inteligente y magnético, su espacio natural es la selva donde su solo gruñido hace que los animales huyan o se petrifiquen. Sus rayas y colores lo hacen resaltar entre los demás animales, su objetivo no es pasar desapercibido, debe hacerse notar. Es su naturaleza.
Hace muchos años su especie fue capturada por humanos, quienes usando argumentos de fuerza, látigos y barrotes lo sometieron a sus deseos, bien para usar sus pieles y adornar sus salas, bien para hacerlos rugir a voluntad, bien para acompañar a sus príncipes a tomar el té.
Para poderlo someter sus captores, a quienes abrazan y acarician movidos por el temor a no tener comida o recibir algún castigo, limitan su espacio para moverse, racionan su alimentación justo al limite que los vuelva poco rentables, por supuesto que sacan lustre a sus rayas y a sus colores finalmente es su fiereza sometida y su diferencia con otros animales lo que lo hace interesante.

Cazzzzingggg, sonó el látigo que golpeó su espalda, una silla separaba al domador de sus garras, a pesar de no entender exactamente lo que quería el humano hizo lo que pensó que le garantizaría su comida, miraba a sus lados y sus compañeros tigres hacían lo mismo, saltaban y gruñían a la orden de su humano, no era su idea de vida perfecta pero era la que tenía y eso le garantizaba su comida y no ser golpeado, Cazzzzzzzingggg ahora sus patas traseras ardían como si un leño ardiente se hubiera acomodado allí, miró a su derecha, el tigre viejo lo estaba mirando con su único ojo en buen estado, le decía con la mirada que bajara la cabeza que hiciera lo que su humano le pedía, que recordara que su ojo había saltado de su cara cuando un golpe de látigo no se depositó en su espalda.
Las historias de sus viejos compañeros de celda, el dolor de cada golpe, el miedo de todos los días por no recibir comida, maldecir con todo su corazón esas rayas negras y naranja que lo hacían diferente, odiar a su humano, odiar al látigo, odiar la silla, odiar la celda.

El tigre saltó por encima de la silla que el humano sostenía con su mano izquierda mientras agitaba el látigo, sus rodillas sonaron como un trozo de árbol que se rompe - tantos años de estar sometido en un espacio diminuto lo quitaron agilidad,  los tigres amigos e incluso el sabio mico miraron de reojo sintiendo miedo por él, envidia por su decisión y miedo por lo que les tocaría a ellos aguantar. El humano tuvo miedo, en sus ojos el tigre vio la sorpresa de lo inesperado, el latigo cayó, ya no dolió, lo hizo impulsarse con más fuerza, puso su pata derecha sobre el pecho del humano y apoyándose salto con fuerza por fuera de la jaula mientras sentía la mezcla de sentimientos en su corazón de tigre, miedo, felicidad, incertidumbre por la comida que no recibiría, pero alegría porque volvería a cazar como antes. La vida comenzó, una vida terminó.


Cuando una organización contrata un empleado surgen dos tipos de contratos, el formal que está escrito en un documento legal que formaliza la relación a cambio de una suma de dinero cada dos o cuatro semanas y uno que se da en la mente del empleado basado en las promesas que le hace el empleador, allí caen promesas de capacitación, crecimiento personal, viajes, bonificaciones, estabilidad y buen ambiente laboral.  Cuando la organización, o sus directivos actuando en nombre de ellas, no cumplen con las promesas formuladas se produce un rompimiento en ese contrato, es el contrato sicológico y por esa razón se dan situaciones que afectan a la compañía como renuncias, bajo rendimiento, burnout, estos empleados se convierten en multiplicadores negativos que en lugar de motivadores al crecimiento y compromiso con la empresa.
El látigo representado en políticas corporativas rígidas enfocadas a presionar al empleado a ajustarse a estándares no negociados, la amenaza constante con la suspensión de la limitada ración alimenticia, dosificada de manera metódica; sin logros por alcanzar a pesar de hacer piruetas que no estaban en libreto y enriquecen el espectáculo,  son constantes amenazas que no hacen dócil al tigre, lo maltratan al tratar de quebrar su voluntad, solo hacen que cuando los tigres se reúnen a tomar agua o café en el caso de las empresas, la rabia por el látigo, la incomodidad por la pequeña dosis de comida, la rabia por ver como al caballo lo recompensan solo por su belleza y pelaje se conviertan en virus nefastos que van carcomiendo a las organizaciones desde la base. Si son empresas productoras de bienes seguramente se verá reflejado en bajos estándares de calidad, ausentismo, malas practicas, bajo rendimiento y si son organización prestadores de servicios la ruptura del contrato sicológico se dará en la atención, la calidad de la entrega e incluso puede derivar con el tiempo en boicots internos.
Un empleado que aporta, que crea, que innova y no es motivado o por el contrario es castrado por la organización va a reaccionar tarde o temprano ante el látigo como nuestro tigre de la historia.
Políticas laborales consistentes, organizaciones coherentes, directivos consecuentes son la mejor manera para que el empleado de lo mejor de sí y para que ayude a construir ventajas competitivas para la organización; el látigo no hace dócil al tigre, lo reprime.

lunes, 24 de noviembre de 2014

El valor de ser mujer

Por Lobsang Salguero-Barrera

Tratar de describir lo que implica o significa ser mujer desde la visión de un hombre de 40 años es como si un ciego describiera un atardecer, sin embargo me transporto a mi familia materna compuesta por 8 tías y mas de 80 primas una fuerte presencia femenina que marcaba, como los ciclos de la luna, los momentos adecuados para invertir, comprar o vender. Una mujer no gasta plata en maquillaje, invierte en su autoestima, una mujer no gasta plata en toallas o protectores simplemente asume lo femenino como un rito que solo termina cuando la vida da un vuelco y cambia de formato, una mujer no gasta plata en comida, se alimenta el alma, se concilia con ella misma.

En Francia hablan hoy de la tasa rosa como una forma de englobar los costos extra que implica ser mujer, que si algunos productos son más costosos por ser explicitamente para mujer, que si las mujeres pagan más por un producto por ser rosado, es una discusión que es tan útil como analizar un nevado únicamente por la calidad de sus nieves. El costo real de ser mujer se da cuando dos personas ganan diferentes sueldos teniendo la misma formación o habilidades solamente por que su sexo no es el mismo, el costo se da cuando aún en nuestros senado se discuten leyes sobre la igualdad de parlamentarios, el costo se da cuando tienen que pensar en hacer buses rosa o habitaciones rosa para que las mujeres se sientan mas seguras, pero el costo también se da cuando la mujer siente que el machismo le ha quitado parte de su vida y decide que el libertinaje es una expresión de independencia, el costo está cuando una mujer decide que el hombre es malo por ser hombre o que los hombres son unos cerdos por fijarse en su escote justo después de invertir 5 millones de pesos en una operación de senos para sentirse más femenina.

El costo de ser mujer no se cuenta por pesos, dolares o euros se debería contar por los segundos que nos tomamos TODOS pensando que las mujeres son de venus y los hombres no tenemos ni idea de lo que es llorar en la oscuridad.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

5 de noviembre, cielos oscuros.

Es 1995, un sábado, una mañana fría como todas en Bogotá, cielo plomizo que no invita a saludar al astro; camino hacia el centro debo comprar unas cosas, para variar tengo algo de dinero extra y quiero una almohada nueva y unas gafas que no me hagan daño, por fin me podré comprar el álbum de Queen donde está Princess of the Universe, banda sonora de Highlander. Son las 3 pm suena el beeper "comunicarse con la tia Leo urgente" consigo como sea un teléfono prestado, mi abuelo había muerto. El cielo se hizo más pesado y todo perdía peso a la vez; era mi primer muerto, un hombre con el que no había compartido mucho pero que a su manera siempre me expresó su amor y su bondad, con una gran sonrisa y una sonora carcajada solucionaba todo, de manos grandes fruto del trabajo duro en la construcción, pecho grande porque no le cabía el corazón, crespos blancos rebeldes, nariz ancha y labios gruesos, cejas despeinadas. Mi abuelo ya no estaba, la vida se descomponía alrededor y yo no estaba en control, no sabia que hacer.

Es el año 2005, estoy en Bogotá nuevamente es el día de mi matrimonio católico después de tres años de matrimonio civil y otro muerto en la familia, esta vez mi cuñado de 23 años por la misma enfermedad que se llevo a mi abuelo, pancreatitis inexplicable.
Todos corremos, está mi familia y un par de amigos de Cali y unos cuantos de Bogotá todos corremos, nadie le cree a este matrimonio, las apuestas daban máximo 3 años yo si le creo, le creo al amor consciente, el amor que se siente con el corazón y se aterriza con la cabeza, la entrega no parte desde el sentimiento únicamente, requiere un compromiso racional. Me estoy casando con el rito de una iglesia en la que no creo pero con alguien a quien quiero y respeto profundamente, me veo envejeciendo con ella. Cae el arroz, mi hermano hace una foto muy bonita, vamos en un carro a voltear por Bogotá y paramos a comer un perro caliente vestidos de novios, hace hambre son las 6 ya deberíamos estar en el salón. Está lleno, a mi señal el de la música pone una canción que dedique mil veces en el noviazgo, canta Celia "al cielo una mirada larga...." rueda el trago, mis zapatos rojos aparecen, primer regaño de casado todo se nubla nos espera un largo viaje.

2014, Cali. El cielo está plomizo de nuevo, 5 am recibo dos besos mis hijas se despiertan con dificultad para el colegio, vamos corriendo, se quedó la carpeta, ya desayunaron, las bañe despacio, están peinadas y huelen rico, huelen a cañas recién cortadas. Las llevo al colegio, tomo un café muy caliente para espantar el frío del alma, el café  decide que es mejor estar en mi camiseta que en mi boca, feliz día me deseo yo mismo, el cielo oscuro, oscuro, oscuro, no se mañana que pasará, el futuro era un mapa bien trazado, hoy ya no está escrito.

Feliz 5 de noviembre me deseo yo mismo, saludos al cielo que hoy esta más oscuro que nunca.



Todo es fantasía, todo es ficticio, todo es fruto de mi imaginación y de la suya estimad@ lector, que hay de cierto en estas letras y que es fruto de algún vino barato? Nunca lo sabremos, ni usted ni yo porque la vida es una constante fantasía, un sueño perpetuo del que a veces despertamos sobresaltados y decidimos que es mejor seguir durmiendo despiertos, seguir muertos en vida... nunca lo sabremos.