jueves, 29 de noviembre de 2018

cosmos

Después de dos cafés y cuarenta y tres carcajadas
ella le confesó que su poder radicaba, vivía, existía entre sus piernas  
Él pidió otro café, 
 tomó nota mental y decidió que su vida acababa de cambiar, 
por fin alguien tomaba café a su lado mientras hablaban de las mil y un puertas para llegar al cosmos infinito.

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